17/05/2026
El 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales, lo cual supuso un hito, ya que se reconocieron los derechos de las personas LGTBI. Desde 2005, este día se ha convertido en un día de lucha contra la LGTBIfobia. Durante estos años se han producido varios avances en ámbitos como el legal y social que han llevado a que haya más protección y mayor reconocimiento a la riqueza que supone la diversidad sexual y de género.
En la última encuesta publicada por Ikuspegi sobre “Percepciones y Actitudes en torno a la Discriminación en Euskadi (EPADE) 2025’ se refleja que la ciudadanía vasca expresa una actitud mayoritariamente favorable hacia la diversidad. En concreto, el 77,8% de personas vascas dice preferir vivir en una sociedad diversa. Sin embargo, estos avances chocan con realidades que todavía siguen siendo preocupantes. Los datos más recientes muestran que la discriminación sigue presente, en concreto, en Euskadi, cerca de un 15 % de la población afirma haber sufrido algún tipo de discriminación en el último año y más del 76 % de estas situaciones no se denuncian, lo cual afecta directamente a las personas LGTBI.
Determinados colectivos, como las personas trans, las lesbianas, las personas mayores, racializadas o con discapacidad, siguen encontrando mayores dificultades para vivir con libertad e igualdad. En muchos casos, además, estas situaciones se agravan por la combinación de distintos factores de discriminación. Ante estas realidades, es necesario ofrecer respuestas específicas y adaptadas. El aumento de los discursos de odio y de las agresiones en espacios públicos que se están dando en los últimos años, evidencia que, aunque se van dando pasos, la igualdad real aún no se ha alcanzado.
Defender los derechos de las personas LGTBI es defender los derechos humanos. Es garantizar la diversidad, enfrentar la discriminación y construir entornos seguros y respetuosos. Porque una sociedad más justa, diversa, inclusiva e igualitaria solo es posible si todas las personas pueden vivir libres, visibles y con plenos derechos.
El Ayuntamiento de Zarautz reafirma un año más su firme compromiso con la defensa de los derechos de todas las personas, sin excepción.

