El PSE-EE de Zarautz ha querido señalar públicamente que el PNV no está cumpliendo el mandato del Pleno municipal en relación con la declaración de Zarautz como zona de mercado residencial tensionado, casi un año después de que se aprobara una moción instando a iniciar ese procedimiento.
La moción, impulsada por el grupo socialista y aprobada a finales de febrero de 2025 con los votos favorables de EH Bildu, reflejaba ya una preocupación ampliamente compartida por la situación de la vivienda en el municipio y reclamaba al gobierno municipal que diera los pasos necesarios para solicitar formalmente la declaración de zona tensionada conforme a la Ley de Vivienda.
El portavoz del grupo municipal socialista, Inaxio Illarramendi, ha recordado que no se trataba de una propuesta retórica, sino de un acuerdo claro del Pleno que debía traducirse en decisiones políticas concretas.
“Ha pasado casi un año desde que el Pleno se pronunció con claridad. Desde entonces, el PNV no ha avanzado, no ha priorizado y no ha cumplido con lo aprobado. Y eso es un problema serio de credibilidad política”, ha señalado Illarramendi.
Desde el PSE-EE subrayan además la contradicción evidente entre la posición actual del PNV y las declaraciones públicas realizadas por el alcalde, quien en una entrevista radiofónica manifestó estar a favor de la declaración de zona tensionada y situó el otoño de 2025 como momento clave para tomar una decisión.
Declarar Zarautz como zona tensionada implicaría que, en determinados supuestos, los nuevos contratos de alquiler estarían vinculados a un índice de referencia oficial y no podrían fijarse libremente por encima de ese marco, especialmente en el caso de grandes tenedores. En términos prácticos, esto introduce límites a incrementos muy acusados de precio en un mercado con alta demanda y poca oferta, aportando mayor estabilidad y previsibilidad tanto a inquilinos como a propietarios. No resuelve por sí solo el problema de acceso a la vivienda, pero sí actúa como una herramienta de contención en contextos de fuerte presión sobre los precios.
“Gobernar implica decidir. Y en este caso, no decidir también es una decisión, una que perjudica directamente a los vecinos y vecinas de Zarautz”, ha concluido Illarramendi.
